Miradas diferentes

La gente optimista se centra en las oportunidades y en las recompensas que obtendrán con sus acciones. La gente pesimista se centra en los obstáculos y en los riesgos.

Hay mucha gente que toma las decisiones basándose en el miedo. Su mente está constantemente analizando lo que podría ir bien y lo que podría ir mal de cada situación. “Y si no funciona”, “No va a ir bien”, …

Algunos son capaces de decir “Espero que esto funcione” y los más optimistas ante una situación aseguran “Esto funcionará porque yo haré que funcione”. Tienen confianza en ellos mismos y saben que, en el caso de que las circunstancias sean desfavorables, encontraran otro modo de tener éxito.

Estas personas se dicen a sí mismos: “Si alguien puede hacerlo, significa que yo también puedo hacerlo. Si nadie puede hacerlo, significa que yo debo ser el primero en hacerlo”.

 

Al final, tanto en un caso como en otro, tus pensamientos crean tu realidad porque como dijo Henry Ford …  “Tanto si crees que puedes como si crees que no, tienes razón”.

Hay un cuento que narra la historia de un empresario que envió a sus dos hijos gemelos a explorar un país para sopesar las oportunidades para su negocio de calzado. Al cabo de un tiempo, el padre recibió correos electrónicos de sus hijos.

El primero escribió: “Querido padre, llevo días recorriendo este fantástico país y he observado que hay pocas tiendas y que la oferta de calzado no es de muy buena calidad. Muchas personas aún viven en el campo, donde la mayoría de caminos se encuentran sin asfaltar. Sinceramente, creo que estas personas no valorarían la necesidad de tener unos zapatos de gran calidad como los nuestros”.

Seguidamente, el padre leyó el correo de su otro hijo: “Querido padre, llevo días recorriendo este fantástico país y he observado que hay pocas tiendas y que la oferta de calzado no es de muy buena calidad. Muchas personas aún viven en el campo, donde la mayoría de caminos se encuentran sin asfaltar. Creo que es un buen lugar para vender nuestros zapatos ya que podemos ofrecer una calidad que aquí no tendría competencia y estas personas valorarían nuestro calzado teniendo en cuenta los caminos sin asfaltar por los que transitan a diario”

Los dos hermanos recorrieron el mismo país pero vieron cosas diferentes, uno detectó problemas y otro vislumbró oportunidades. Miradas diferentes ante una misma realidad.

Nada te ata excepto tus pensamientos. Nada te limita excepto tus miedos. Nada te controla excepto tus creencias.


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